- Esponjado: Es un efecto que se realiza dando pequeños golpes sobre una superficie, con una esponja cargada con pintura, confiriéndole un aspecto moteado. Se pueden lograr diferentes impresiones según la textura de la esponja empleada (estas pueden ser naturales o sintéticas). Es una técnica ideal para disimular imperfecciones de superficies maltratadas (por ejemplo, manchas de humedad) así como para cubrir grandes extensiones, por su facil aplicación.
- Arrastre: Es una técnica con la que se obtiene un efecto veteado, arrastrando con una pinceleta una capa de pintura aún húmeda sobre una base de otro color uniforme previamente aplicado. Al igual que el esponjado se pueden obtener diferencia de efecto según el tipo de pinceletas que usemos. Es ideal tanto para muebles como para paredes.
- Con trapos: El trapeado es de fácil y rápida realización con trapos en desuso, no requiere de mas herramientas. Su aplicación es similar a la del esponjado y como los anteriores, las diferentes texturas y consistencia de las telas y paños, nos permitirán una variedad de estampados.
- Con papel: Es muy similar a lo que se logra con trapos aunque el papel permite una textura más cerrada y uniforme.
- Con bolsas de nylon: similar a las anteriores en aplicación y resultad
- Peinado: Se realiza con un peine especial para el arrastre de la pintura (aunque perfectamente podemos realizarlo con un peine común), de forma similar al arrastre. Con esta aplicación se logran efectos rayados, con lineas paralelas uniforme, que pueden ser tanto horizontales, como verticales o combinación de ambas, y también ondulado
Los resultados de todos estos efectos dependen unicamente de los elementos que seleccionamos para realizarlos y fundamentalmente de la ´selección y combinación de los colores. En sucesivas entradas veremos como realizar cada uno de ellos.





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